Acabo de entrar a un reto para escribir quinientas palabras diarias.
Dura 31 días.
confieso que escribir últimamente se me ha vuelto difícil
ja, ojalá mirara la pantalla en blanco
ojalá me quedara frente a la computadora y me retirara dos horas después con la frustración de no haber escrito nada. Porque no es así. Ni siquiera me duele. Ja. Como en la novela de La obediencia nocturna, en que el personaje dice “Me da igual”. Estado peor que la frustración, el dolor o la angustia, algo cercano a la resignación. Y que conste que la resignación no es una resignificación.
ni siquiera me coloco en esa situación de decir "no se me ocurre nada"
confieso que estoy en el terrible y por todos tan temido bloqueo
y no es la primera vez
he luchado contra esto muchas veces
Años y años de mi vida
Novelas laten en mí
Pasiones que se congelaron
Estatuas sin terminar
Y la belleza no está en lo no concluido, sino en lo que puede leerse por fin emergiendo de lo que no existía
y creo que la mayor parte de las ocasiones he perdido la lucha contra el bloqueo
proyecto final de maestría
ocupado todo el día
juntas
llamadas telefónicas
contestar correos
atender a mi hijo
platicar más o menos bien con mi hija
caminar por las calles
beber vino gato negro
y al final del día, de la semana, del mes, resulta que no he escrito nada de mi proyecto final, de mis ideas en torno a los autorretratos sin rostro
ni yo mismo entiendo por qué
y así se va la vida
mi tutor tal vez sea un tanto indiferente, pero supongo que los tutores no hacen más que esperar a que lleguen de manera fluida los capítulos de los proyectos finales uno tras otro para derramar su luz sobre ellos y mostrar a sus tutoreados el camino de la verdad y la luz
ballena blanca cayendo en el entorno de la vida y de la muerte
Freud psicoanalizado por Moby Dick
Otro nombre para lo que no soy
en fin
aquí sigo
aquí estoy
frágil y fuerte
siempre al mismo tiempo
Me pregunto si Borges
Me pregunto si Sor Juana
Supongo que Juan Rulfo sí.
Fuentes escribía pasara lo que pasara aunque fuera malo lo que hacía
¿Escribo mal o no sé porque no escribo?
Sé mucho acerca de lo que no quiero
Sé mucho acerca de lo que no me interesa
Pero eso no parece ayudarme a definir un camino propio, un sendero para mi escritura
a tropezones
¿Es que acaso caerías en medio de esta palabra mal dicha, apenas pronunciada y ya cayendo?
Toda palabra es un abismo
Toda palabra oculta lo que no sabes.
Quinientas palabras es algo lejano
Me pierdo de nuevo.
He venido a decirles no puedo escribir, me cuesta trabajo, se me dificulta últimamente. Y no es una dificultad desconocida.
En medio de la sombra, avanzo en el desierto
Sólo tengo esta palabra, la de mi nombre
Que me sea dado conservarla
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